Zero Garets


Día 28
Marzo 28, 2009, 9:31 pm
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¿Desde el Día 12 no escribo? Oh-oh,…

Hace dos semanas estuve un mes sin trabajar. La mierda de freelancing: hay que buscárselas hasta que caiga algo. Lo bueno es que, cuando cae algo, usualmente es sabroso ($$$), pero cuando llevas poco tiempo como yo y no muchos te conocen, es un poco más difícil la cosa hasta que en algún momento estés “establecido”. Yo, personalmente, detesto el ocio prolongado acompañado de incertidumbre. Aún así, siempre trato de hacer cosas “productivas” y fue así que en ese mes me compré un libro para re-enseñarme a usar Final Cut, retomé gestiones que dejé a mitad el año pasado y hasta hice este blog,… pero cuando pasan los días sin saber cuándo será mi próximo guiso, me dan ganas de sacar una Yem, espetármela en la sien y deslizarla lenta y dolorosamente hasta que llegue a la yugular. Es más, puedo terminar un guiso y saber que tendré otro dentro de dos semanas, y comoquiera me empiezo a desesperar por trabajar de nuevo a la semana y media.

Ese mes de razor-blade terminó cuando mi pana Doel (¡gracias eternas para ti!) me llamó para trabajar una semana en una película llamada “Meant to Be”. Fue una semana bien tripiosa. Me la gocé trabajando con él y con Victor, con algunos otros conocidos, conociendo muchos otros más y, sobretodo, cogiendo un “taste” por fin de lo que es la producción de una película.

Parece que di buena impresión pues algunos días después recibí una llamada de alguien diciéndome “Me recomendaron tu nombre para trabajar en locations, ¿tienes la semana disponible?”. Seguro que sí. Así fue que trabajé esos pocos días y, en el que creí que iba a ser mi último día, mis jefas me preguntaron si me gustaría estar trabajando con ellas por el resto de la película…

Así que, buenas noticias: estaré trabajando (si Dios quiere) hasta junio en la peli “Rum Diary” aprendiendo mucho, despreocupándome por un tiempo por tener trabajo y conociendo gente nueva, lo cual me tiene bien contenta.

Las malas noticias: comprobé que se me hace prácticamente imposible no fumar en filmaciones,… ¡es casi peor que una cerveza! Y teniendo dos jefas que fuman el doble o el triple de lo que yo fumo, nacarile. Así que creo que, con este post, hago oficial mi quit-quitting smoking. Después de las 4 cajetillas que ya he comprado en dos semanas, no me queda otra cosa que decir. Creo que sería hipócrita de mi parte. Así que con ésto me despido de este blog el cual mantendré abierto para cuando intente nuevamente dejar de fumar.

Gracias a los que me motivaron un rato a dejarlo, lo aprecio mucho. En realidad estaba bien pompiá,… supongo que es como me dijo Javi: “Yo por eso ni intento dejarlo,… para no sentirme como culo cuando falle.” Será para la próxima.

Ahora,… ¡a trabajar!



Día 12
Marzo 12, 2009, 7:55 pm
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Me puse de acuerdo con Otlahui. Pocas veces jangueamos, pero de alguna forma nos las arreglamos para darnos un café cada vez y contarnos lo último que ha pasado en nuestras vidas. Ayer, Día 11, fue uno de esos días y entre el tapón sin sentido y los guardias ineptos en la calle, llegamos a Starbucks. Hablamos por horas y, tanto así, ya era evidente que Otlahui no iría a clases. Entre un comentario de cervezas le dije: “¿Quieres ir al Vidy’s a darnos una Schaefer?”, y así nos fuimos.

No hice más que llegar al sitio y mientras Otlahui resistía su vicio por Photohunt, yo resistía el mío de ya-ustedes-saben-bien.

- Pero,… ¿cómo es eso? ¿Realmente es tan difícil?
- Sí, loco,…
- Es que no lo entiendo. No puedo imaginar cómo puede ser tan difícil resistir una cosa que sabe mal,…
- Bueno,… sabe mal, sí. Pero once you get the hang out of it, you love it. You need it. Y en estas circunstancias en que estamos ahora mismo tú y yo, I’m craving it…

Pero resistí.

Entre una cosa y otra, nos acordamos de los tinto de veranos y nos pompeamos a ir al Jazz Club a ver si nos conseguíamos una jarra, pero luego cambiamos de opinión. Terminamos en el Boricua y no pasaron ni cinco minutos en que Tito y Pedro se aparecieron por casualidad acompañados de unas amigas españolas. Una vez emocionamos la dicha de la casualidad, nos sentamos a hablar y las chicas colocaron en la mesa una bolsita llena de nostalgia súper familiar: un empaque de tabaco para liar.

Wow, Dios,… qué memorias. Me remonté en un instante a ese lugar donde empezó todo: Madrid. Aquí fue, en el 2005, donde oficialmente me volví una fumadora. Una fumadora hardcore. Allí, en Puerta del Sol, sólo tenía que bajar unos escalones hasta el Museo del Jamón donde el mesero siempre me saludaba con un “Holaaa” como si me fuera a atender, a pesar de que a lo único que yo iba allí era para depositar €3.20 euros y comprar una cajetilla de Malboro Lights. Supongo que luego de 5 meses él ya se lo había imaginado, pero aún así, el “Holaaa” nunca faltó.

tabaco-liarMadrid estaba cabrón. Creo que el único lugar en donde no se permitía fumar era en los metros, y eso que en algún momento dado de la historia era permitido. Allí se fumaba virtualmente en todos lados: en los baños, en los fast-foods, en los centros comerciales, en los bancos,… la “teller” del banco te atendía con un cigarrillo en la mano, en McDonalds o en KFC habían ceniceros desechables de aluminio en cada mesa, en los restaurantes y panaderias, librerías, pasillos dentro de la universidad… no había rollo. Fumar acá era sencillamente un estilo de vida. Ni siquera recuerdo haber visto mujeres embarazadas,… Probablemente se mantenían en cuarentena hasta que dieran a luz.

Así fue como me inventé mil excusas para darme un cigarrillo: uno cuando despierto, uno cuando acabo de comer, uno cuando me doy un café, uno cuando me leo un libro, uno para subir la Fernandez de los Ríos, uno para bajar la Fernandez de los Ríos, uno a lo que llego a la Universidad, uno porque estoy en la cafetería y esta nube gris en el techo me incita, uno porque me estoy dando una cañita, uno porque estoy bajo la sombra de esta linda sombrilla, uno para acompañar esta copa de vino tan sola, uno en lo que llega el bus, uno porque estoy de viaje, uno porque tengo frio, uno porque estoy en la playa con el pecho al aire y me siento libre, uno porque esta grama en mi espalda se siente rica, uno en lo que espero a que llegue fulano, uno porque estoy encojoná, uno para celebrar, uno a lo que nos traen la comida, uno para esta luz tan ténue, y veinte porque estoy de party.

Recuerdo que las cajetillas se iban volando, y no necesariamente por mi culpa. Los boricuas son buenos joseadores y siempre terminaba regalando la mitad de mis Malboro Lights, los cigarrillos más caros y más fumados para aquel entonces. Decidí empezar a comprar los L&M, y ya la historia era diferente hasta que descubrí cómo, en vez de gastar €2.70 euros tres veces a la semana en cigarrillos, podía gastar unos €10 euros al mes en una bolsita de tabaco, un paquetito de filtros y un estuche con papeles para liar y hacerme mis propios cigarrillos de tabaco… justo como el que ahora estaba alfrente mío.

- Podeis liarte uno si gustas, en confianza – me dijo la chica española.
- ¿En serio? ¡Wow, gracias! Le tengo una nostalgia bien grande a este tabaco – sin pensarlo, empecé a enrolarme un pequeño cigarrillo justo como en los viejos tiempos, hace casi 4 años atrás, como me enseño Arturo y como yo misma luego dominé.

- Ella supuestamente está dejando de fumar y mírala,… se está fumando eso con un placer cabrón, ¡jajajaja! – Claro que sí. Aquel sabor suave, bien diferente al cigarrillo, junto la Medalla, se sentía ya en mis manos, de nuevo, con el humo contrastando con la luz ambar del poste riopiedrense. Yes.

Hacía tiempo no tenía una noche así. No sólo pude disfrutarme dos cigarrillos de tabaco liado con mis propias manos y una lágrima de contentura por las memorias, sino que después de la dicha de la casualidad con Tito y Pedro, luego se apareció Carmen. Luego se apareció Omayra. Luego se apareció Pipo. Luego se apareció Karen. Luego se apareció Bayo. Luego se apareció Vivian con Omar. Luego se apareció Jorge. Luego se apareció Jaime. Y yo, con cada vez, brincaba un poco más de la emoción,… y eso que me iba a tomar un café con Otlahui y ya.

También me di como 4 cigarrillos, pero quiero que sepan que la pasé tan y tan cabrón que, en verdad, what-e-ver.



Día 9: Smokin’ Chat
Marzo 10, 2009, 9:53 pm
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Him: qué tú fumas?

Me: Malboro Lights
pero realmente fumo lo que haya

Him: yo creo que, si yo fumase, fumaría Camels
o Lucky Strikes
porque soy cool así

Me: queee? en el mundo de fumadores, eso es mofle, loco
como los Newports
cigarrillos de kakos
viste, yo puedo fumar Newports, pero son fuertes.

Him: acá en E.U. los Kools son de negros

Me: aquí lo que se fuma generalmente son los Malboro Lights
Los rojos lo fuman los nenes macharranes.
Los Benson Mentol lo fuman las nenas. Y los gays
Los Misty lo fuman los gays que son bien bichas.
Los Winston lo fuman los viejos.

Him: wao… todos esos segmentos…

Me: sí, loco, es todo una categorización.
los Benson y Misty es que son largos, se ven mas finos. Son como femeninos.
entonces los Misty tienen un arcoiris en la caja. So

Him: gay

Me: exacto.

Him: de quién es ese blog de los garets?

Me: mío.

Him: wow
es en serio
estás jukiá entonces

Me: con fumar? sí
pero no crónicamente.
es cuando salgo a beber, y en filmaciones, trabajo y esas cosas…
y cuando me encuentro en circulos sociales donde me da timidez.
pero puedo estar una semana en mi casa y no me dan ganas de fumar.

Him: ya veo.
y qué es? te da algo que hacer, tenerlo en la mano?

Me: depende
En caso de timidez, es eso,… tener algo en la mano.
En caso de stress, es el inhalar y el exhalar con nicotina añadida que relaja el sistema.
En caso de jangueo, es que la cerveza me lo pide bien duro.
En caso social, es que es un bonding object,… like, “vamos afuera a fumar un cigarrillo”

Him: ahh
makes sense fijate
te jode, pero makes sense

Me: Much to my sadness, yes,…



Día 8
Marzo 9, 2009, 2:37 am
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Pues bien… el Día 7 me levanté con mucho sentimiento de culpa con la evidencia justo en el dorso de mis dedos derechos. La noche del Día 6 me había fumado no uno, no dos, ni tres,… sino cuatro garets. No sé que me pasó, pero boté la bola. Y pensar que Cristina estaba allí, bebiéndose sus botellitas de agua y copas de vino en lugar de cervezas tal como se había propuesto, me hizo sentir como una débil de mierda. Me acordé de Creflo Dollar cuando dijo “How can a cookie be more powerful than you?” … no lo dijo así. Lo dijo en palabras más nítidas y sonaba más cabrón, pero no importa, en verdad.

A raíz de todo, desperté hoy, día 8, con la resistencia trepá para el cumpleaños de Danny,… en Fajardo,… en un catamarán,… con alcohol,… y jodeera. Venía temiendo este día desde que empecé la retirada. Pero ahora que estoy en casa, estoy orgullosa de decir que sólo cogí un puff de cuatro de los cigarillos que se fumó Ramón, o sea cuatro puffs que no hacen ni la mitad de un garet. Coño, no está mal…

El mejor momento fue justo antes de montarnos en el carro y regresar:
“¿Quieres el último puff?”, me ofreció Ramón. ¡Sí, lo quiero sí!

“No.” Wow, lo dije.
“Ok, then, let’s go home”.



Día 5
Marzo 5, 2009, 10:07 pm
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“Ok, antes que nada quiero que sepas algo: estoy dejando de fumar”, le dije a Gabi cuando nos vimos.
“… ¡JA! ¿en serio??”, me contestó.
“Sí. Y te lo digo meramente para que me des apoyo moral en momentos de tentación”.

Anoche fue mi primer test: salir a janguear sin fumar. Para un fumador, tocar una cerveza es una invitación automática a encender un cigarrillo. Incluso, conozco varias personas que, con una cerveza, sienten la tentación de darse un cigarrillo a pesar de no ser fumadores regulares, y no fuman bajo ninguna otra circunstancia.

Y ahí estaba yo, dándome mi primera cerveza,… mientras a poca distancia una mujer encendía un cigarrillo. Oohh, el placer,… no, no, no, look away, look away. Pues sí, como te iba diciendo,…

Segunda cerveza y escuchaba a los Perros de Pavlov tocar cuando un chico se paró a mi lado con olor a garets. Ooohh, el olor,… y esta cerveza así pelá no sabe igual. No, no, no, no,… aguanta presión. “Diablo, Gabi,… ésto está cabrón,…”

Tercera cerveza y Pedro se sienta con nosotros. Wow, Pedro, supuestamente estoy dejando de fumar y lo que tengo es una tentación encima que ni te cuento,…

“¿Quieres un garet?” y se echa a reír.
“No me hagas eso, por favor”, dije con pena en el corazón.

Las cervezas pasan más lento cuando no fumas. La mía ya se estaba poniendo caliente, y mientras hablaba mierda para no pensar en cigarrillos, vi como una chica más allá exhalaba un dióxido de carbono venenosamente deliciososo con una relajación envidiablemente placentera,… Ay, bendito,… No, no puedo: “Pedro, dame un garet”. Nos fuimos todos afuera y lo prendí.

Ooohh, delicia de mofle,… calma en mis venas, mis tres cervezas asentándose, y el humo tan bello escapándose de mis labios contrastando con la luz del poste urbano bajo la noche fría: qué fuckin’ rico.

Me lo fumé con gusto y no me sentí culpable. Ya lo había pensado suficiente y me convencí de que cortar “cold-turkey” está cabrón y que, con uno que me fumara, no significaría que habría echado a la mierda mis intenciones de no-fumar, no. I was just easing my way out. Además, fui lo suficientemente fuerte para aguantar las ganas hasta la tercera cerveza cuando, típicamente, me doy un garet por cada cerveza que consumo. Sigo con mis intenciones de poner resistencia.

Y viste,…es cierto que más tarde me dí otro garet, pero ya. Pinky swear.



Día 4
Marzo 4, 2009, 8:19 pm
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Hoy, andando por Plaza, me topé con un muchacho que me dió la sonrisa más charming y sexy que he visto en mucho tiempo cuando cruzamos miradas al yo poner un pie en las escaleras eléctricas de la fuente. De momento pensé que tal vez lo conocía de algún lado, pero no. Yo usualmente ando distraída por todas partes, pero a éste lo estuve mirándo en todo el tramo que toma llegar al 2ndo piso, y con aquella sonrisa casi me enamoro… y casi sentí el impulso de seguirlo un ratito, pero caí en mis sentidos y piché por otro lado…

Cuento ésto solamente porque el chico me olió a garets.
Y por la sonrisa…
… y porque estaba bueno.

Pero por el olor a garets,… más que nada,… Sí,… Eso.



Día 3
Marzo 3, 2009, 11:35 pm
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Tuve que salir a caminar. A caminar mucho.

La mente se congestiona. Y de la mente pasa al físico.

Ya me estoy hartando,…

… y no es de no-fumar.



Día 2
Marzo 2, 2009, 6:57 pm
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Hoy hice un poco de ejercicios. No soy una fumadora crónica, pero ya que estoy en el quitting process, creí como buena idea el complementar el proceso con aptitud física. Encontré el DVD de Carlos Piña que usa mami y quise tratarlo,… pero me di cuenta que es bien molestoso tratar de seguirle el paso a un entrenador físico que tiene dificultades con el sentido de ritmo.

“Locooo, ¡¡TÚ NO SABES CONTAR!!”, le grité al TV mientras trataba de seguir su rutina.

También me da cosa como cuenta en una sola oración: “uno(dale)dos(dale)tres(vamos)cuatro(sigue)cinco, seis, siete(dale)ocho(dale)…”

Algunos minutos despues, salí afuera y di una pequeña corrida, luego una caminata, luego otra corrida. De momento me sentí que en verdad no sabía lo que estaba haciendo, pero igual me tomé en consideración que es mi primer día haciendo ejercicios y que poco a poco podré pedirme más.

A eso le sumo que amanecí enferma. Por un lado, lo tomé como algo bueno y pensé “qué pertinente, justo cuando dejé de fumar”, pero por otro, me he sentido como culo con la garganta apretada, los oídos ardiéndome y la cabeza sin hacer mucho sentido. No puedo ni pensar bien. Terminé rajándome de un artículo para Post-Baked que dejó de hacerme sentido, y también de practicar ediciones en Final Cut… I just don’t have my mind clear.

Withdrawal much? Pa’ que mames.



Día 1
Marzo 1, 2009, 12:29 am
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“Knock-Kock”.

- ¿Quién es?
- Seba
- ¿Qué pasó?
- ¿Me puedes abrir un momento?
- Voy,… ¿en qué te ayudo?
- Mira, ¿tienes garets?
- Mm-mm.
- ¿Ni uno? ¿Nada de nada?
- Nop.
- Diablo, men… está bien,… pues dale.

“Cocún”.

Bring it on.